La familia es donde se aprendió el patrón, así que es donde cuesta más salir de él. Volver a casa suele ser volver al papel que te tocaba. Ese papel deja huella en cómo te vinculas después con tu pareja o tus amigos; si quieres ponerle nombre, haz el test de apego.
Lo que más traen a sesión
- Tener cuarenta años y volver a tener quince en cada comida familiar.
- La culpa que aparece justo después de poner un límite.
- Padres que siguen opinando de todo, y un hijo adulto que sigue pidiendo permiso.
- Hermanos que reparten los cuidados de los padres sin haberlo hablado nunca.
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Padres tóxicos con hijos adultos: el papel que sigues representando en casa
Tienes cuarenta años, vas a comer a casa de tus padres y a los diez minutos vuelves a tener quince. El papel sigue ahí, esperándote.
