Acompañamiento emocional por videollamada para adultos que reconocen una escena que se repite: en el trabajo, con la pareja o con la familia. Una hora, en español, desde cualquier punto de España.
Qué es el acompañamiento emocional
Es un espacio de conversación guiada para entender qué te está pasando y qué puedes hacer con ello. No trabajo con diagnósticos ni con etiquetas: trabajo con lo que ocurre en tu vida y con lo que se activa dentro de ti cuando ocurre.
La diferencia con hablarlo con un amigo es la dirección. Un amigo te da la razón o te da consejos; aquí el objetivo es que veas el mecanismo. Cuando alguien reconoce por primera vez que la reacción que tiene con su jefe es la misma que tenía a los diez años en su casa, el problema deja de ser el jefe y empieza a ser algo sobre lo que puede actuar.
Qué no es
No es psicoterapia ni atención sanitaria. No diagnostico, no trato trastornos y no sustituyo a un psicólogo ni a un médico. Si lo que traes necesita diagnóstico o tratamiento, te lo digo en la primera sesión y te oriento para que lo busques donde corresponde: no cobro por un acompañamiento que no te va a servir.
Tampoco es un curso, ni un método con pasos numerados, ni promesas de transformación en X semanas. Es una conversación de trabajo, con una hipótesis y algo concreto que probar.
Cómo funciona, paso a paso
- Reservas una hora en el calendario y recibes el enlace de la videollamada por correo.
- Traes una escena concreta. No hace falta preparar nada ni ordenar tu historia: basta con un episodio reciente que te haya dejado mal.
- Miramos qué se activó en ese momento: qué sentiste en el cuerpo, qué te dijiste, qué hiciste después. Ahí aparece el patrón.
- Sales con una acción. Algo pequeño y comprobable para esta semana, no una lista de propósitos.
- Decides si sigues. Sin paquetes obligatorios ni permanencia.
Con qué se puede trabajar
- Sentir que no te valoran en el trabajo y no saber cómo nombrarlo.
- Decir sí a todo, no poder poner límites y acabar agotado.
- Un jefe o un compañero que te desarma cada vez que interactuáis.
- Inseguridad en tu puesto pese a llevar años haciéndolo bien.
- Elegir siempre el mismo tipo de pareja y llegar al mismo final.
- Culpa al poner límites a tus padres o a tus hermanos.
Preguntas que me hacen antes de reservar
¿Sirve por videollamada igual que en persona?
Sí, y tiene una ventaja: estás en tu casa, en tu espacio, y eso suele hacer que aparezca antes lo importante. Solo necesitas una hora sin interrupciones y auriculares.
¿Cuántas sesiones necesito?
No lo sé antes de escucharte, y desconfía de quien te dé un número por adelantado. Hay quien viene con una escena muy concreta y la resuelve en dos o tres; hay quien prefiere un acompañamiento regular durante unos meses.
¿Lo que cuento queda entre nosotros?
Sí. No grabo las sesiones, no comparto lo que se habla y no uso casos reales en la web ni en redes sin permiso escrito.